Legislatura se consolida como espacio cardioprotegido
En el marco de la Semana de la Lucha contra la Muerte Súbita, la Legislatura llevó adelante una jornada técnica destinada a capacitar a su personal en maniobras de RCP y uso de desfibriladores, con el objetivo de fortalecer la respuesta inmediata ante emergencias cardiacas y ampliar la cobertura preventiva

Ushuaia, lunes 31 de agosto de 2026.- En el marco de la Semana de la Lucha contra la Muerte Súbita, la Legislatura impulsó una jornada de formación técnica dirigida a sus agentes con el propósito de consolidar el edificio como un espacio cardioprotegido. La actividad se realizó sobre la base de lineamientos establecidos por autoridades sanitarias y con la intención expresa de preparar a quienes desempeñan funciones en distintas áreas legislativas para actuar como primeros intervinientes ante un paro cardíaco.
La jornada articuló contenidos teóricos y ejercicios prácticos orientados a la detección rápida de signos de emergencia y a la secuencia correcta de maniobras de reanimación cardio-pulmonar compatibles con protocolos vigentes. La capacitación incluyó instrucción detallada en RCP básica, manejo de la cadena de supervivencia y práctica supervisada en el uso de desfibriladores externos automáticos. Los agentes recibieron indicaciones sobre la identificación de la parada cardiorrespiratoria, la activación de los sistemas de emergencia internos y externos, y las técnicas de soporte vital básico hasta la llegada de personal sanitario especializado.
Se enfatizó en la importancia del tiempo de respuesta y en la coordinación entre quienes ensamblan la primera respuesta institucional, lo que contribuye a reducir el riesgo de mortalidad por eventos cardíacos súbitos dentro del predio legislativo. El esquema de implementación de la jornada contempló objetivos claros: capacitar a un número determinado de agentes, garantizar la operatividad de los equipos instalados y establecer protocolos de actuación estandarizados. En ese sentido, se detallaron los alcances de la intervención, que abarcó tanto al personal legislativo permanente como a quienes desarrollan tareas temporales o de atención al público.
La actividad buscó además sentar las bases para el mantenimiento periódico de la formación y la rotación de personal capacitado, de modo que exista siempre un equipo entrenado disponible durante los horarios de funcionamiento parlamentario y en eventos especiales que convoquen a público externo. Entre los destinatarios se incluyeron autoridades, personal administrativo, agentes de seguridad y quienes desempeñan funciones de atención al público, con especial prioridad para quienes cumplen tareas en áreas de mayor afluencia.
El enfoque de la jornada contempló la heterogeneidad de perfiles y niveles de exposición al riesgo, ajustando los contenidos prácticos a las necesidades operativas de cada grupo. Asimismo, se definieron canales institucionales para la inscripción, seguimiento y evaluación de la capacitación, garantizando registro de participantes y certificación de participación conforme a los criterios técnicos que exige la normativa sanitaria aplicable. Respecto a equipamiento y logística, la actividad se apoyó en equipos desfibriladores nuevos y en materiales didácticos que permitieron simular escenarios reales.
Se fijaron pautas para la ubicación estratégica de los dispositivos en el edificio legislativo y para su mantenimiento periódico, incluyendo inspecciones y controles funcionales. Los organizadores precisaron que la combinación de recursos humanos formados y equipos accesibles constituye la base para un sistema de atención inmediata eficaz, y propusieron mecanismos de actualización tecnológica y reposición de insumos conforme a las necesidades que se identifiquen en evaluaciones posteriores. Los canales de difusión y seguimiento previstos abarcaron comunicaciones internas, cronogramas de capacitación periódicos y coordinación con servicios de emergencia locales para integración operativa.
Se estableció además la intención de replicar el modelo de formación en otras dependencias institucionales y crear registros de capacitación que permitan monitorear la cobertura alcanzada. Con esta iniciativa, la Legislatura busca no solo prevenir y responder ante episodios de muerte súbita sino también institucionalizar una política de salud preventiva que incorpore formación continua, protocolos claros y recursos tangibles para proteger a trabajadores, visitantes y autoridades que concurren al edificio.
