Medidas municipales para evitar intoxicaciones por monóxido

El Municipio de Río Grande, a través de Defensa Civil Municipal, comunica recomendaciones para calefaccionar de forma segura durante la temporada invernal. Se destacan operativas para prevenir intoxicaciones por monóxido de carbono, promover ambientes saludables y brindar indicaciones claras a las vecinas y vecinos sobre controles, ventilación y uso responsable

Medidas municipales para evitar intoxicaciones por monóxido
Imagen: Municipalidad RGA.

Ante las bajas temperaturas y el incremento en el uso de sistemas de calefacción, el Municipio de Río Grande, a través de Defensa Civil Municipal, acerca una serie de recomendaciones destinadas a prevenir intoxicaciones por monóxido de carbono y promover ambientes seguros dentro de los hogares. La presente nota se centra en pautas preventivas, indicaciones de actuación ante la detección de síntomas y la importancia de la intervención de profesionales en el mantenimiento de los artefactos de calefacción que se utilizan durante el invierno.

El monóxido de carbono es un gas altamente peligroso que no posee color, olor ni sabor, por lo que resulta imperceptible para las personas. Entre los principales signos de intoxicación se encuentran dolor de cabeza, mareos, náuseas, debilidad, somnolencia y cansancio. Ante cualquiera de estas señales, es fundamental retirar de inmediato a la persona afectada del ambiente, trasladarla a un lugar con aire fresco y acudir de forma urgente al centro de salud más cercano para recibir atención médica y orientación adecuada.

En caso de emergencia, las vecinas y vecinos pueden comunicarse con el 103 de Defensa Civil Municipal o con el 107 del Hospital Regional Río Grande, para recibir asesoramiento y asistencia rápida ante posibles incidentes. En este sentido, Defensa Civil Municipal recomienda adoptar las siguientes medidas preventivas orientadas a reducir el riesgo de intoxicación y a mantener condiciones seguras en las viviendas. Se sugiere utilizar únicamente artefactos de tiro balanceado en dormitorios y baños, evitando la utilización de dispositivos de combustión en otros ambientes que pudieran generar humos nocivos.

Es aconsejable no calefaccionar los espacios mediante hornallas u hornos de cocina, debido a la acumulación de monóxido y a la potencial emisión de gases irritantes. Se desaconseja el uso de braseros o estufas a querosén; en caso de emplearlos, deben ser apagados siempre antes de dormir para disminuir la posibilidad de acumulación de monóxido en áreas habitadas. Se recomienda realizar una revisión anual de calefones, calefactores, termotanques y calderas por parte de un gasista matriculado, asegurando el correcto funcionamiento y la ausencia de fugas o fallas que comprometan la seguridad de las personas.

Mantener libres de obstrucciones las rejillas y conductos de ventilación facilita una adecuada renovación del aire y reduce la concentración de gases peligrosos en el ambiente, complementando las prácticas de ventilación regular. Ventilar diariamente todos los ambientes de la vivienda, dejando al menos una abertura parcialmente abierta, contribuye a la dilución de posibles emisiones y mejora la calidad del aire interior.

Controlar que la llama de los artefactos sea de color azul y prestar atención a la aparición de manchas oscuras en paredes o techos, ya que pueden ser indicios de una combustión deficiente que requiere revisión técnica. Verificar periódicamente el estado de los caños de evacuación y su correcto aislamiento, especialmente en los sectores donde atraviesan paredes o pisos, para evitar filtraciones o roturas que permitan la entrada de gases peligrosos en los espacios habitables.

Desde el Municipio de Río Grande se subraya la importancia de realizar el mantenimiento periódico de los artefactos de calefacción y de adoptar hábitos preventivos que protejan la salud de las familias durante el invierno, reduciendo el riesgo de accidentes asociados al monóxido de carbono. En este marco, se destacan acciones de difusión y educación destinadas a las comunidades, con el objetivo de fortalecer la capacidad de respuesta ante emergencias y promover conductas responsables en el uso cotidiano de equipos de calefacción en hogares, comercios y espacios comunitarios donde se requiera calefacción.

Las recomendaciones están dirigidas a residentes, propietarios, inquilinos y personal de servicios que intervienen en la instalación, mantenimiento y uso de artefactos térmicos, así como a las familias en general que buscan resguardar su integridad física y la de otras personas que comparten los espacios. Las autoridades locales reiteran la necesidad de coordinar con profesionales habilitados y respetar las normativas vigentes para garantizar que las instalaciones de calefacción operen en condiciones seguras, facilitando la prevención de intoxicaciones por monóxido de carbono durante la temporada invernal.