Nuevo equipo para evaluar fibra de algodón

El Laboratorio de Fibra del INTA Sáenz Peña incorporó un equipo H.V.I. financiado por Fundación ArgenINTA. La tecnología permitirá mediciones más precisas sobre la calidad de la fibra de algodón, fortalecerá la investigación y aportará datos clave para la industria textil y los programas de mejoramiento genético.

Nuevo equipo para evaluar fibra de algodón
Imagen: INTA.

El Laboratorio de Fibra del INTA Sáenz Peña incorporó un nuevo equipo H.V.I., tecnología considerada clave para la evaluación de la calidad de la fibra de algodón. La compra fue financiada por Fundación ArgenINTA y permitirá actualizar las capacidades analíticas de uno de los laboratorios de referencia del país en esta materia. La herramienta sumará precisión en las mediciones y facilitará un vínculo más directo entre la investigación y los procesos industriales vinculados al cultivo. La incorporación del instrumento responde a la necesidad de contar con mediciones más exactas sobre las características de la fibra.

El H.V.I., sigla en inglés de Instrumento de Alto Volumen, fortalecerá la capacidad técnica del laboratorio y ampliará el alcance de los análisis que allí se realizan. Entre los parámetros evaluados se encuentran la longitud, la uniformidad, la resistencia, la elongación y la finura o madurez, variables centrales para la calidad final del algodón. Además de mejorar la precisión, el nuevo equipamiento permitirá responder a futuras exigencias relacionadas con la calidad de la fibra.

También hará posible analizar un mayor número de muestras en menos tiempo y disponer de información objetiva sobre otras propiedades, como color, brillo, contenido de materia extraña, uniformidad, resistencia, alargamiento e índice micronaire. De acuerdo con lo señalado en el texto original, la herramienta aportará datos útiles para las distintas etapas de industrialización del algodón.

Según explicó Alex Montenegro, director del Laboratorio de Fibra del INTA Sáenz Peña, Chaco, el equipo es una herramienta de vital importancia porque permite unificar los planes de investigación primaria con las áreas de industrialización, desde la producción de materia prima hasta su procesamiento en planta. También señaló que el H.V.I. mejora la exactitud y precisión en los análisis de las características de la fibra de algodón. Sus declaraciones ubican la incorporación del instrumental como parte de un proceso de trabajo articulado entre investigación y transformación industrial.

La renovación tecnológica se apoya en una trayectoria de 70 años vinculada al mejoramiento de la calidad de fibra. Desde los inicios del Programa Nacional de Algodón del INTA, se desarrollaron investigaciones orientadas a generar información para los sectores de la producción, la comercialización y la industria textil. Ese recorrido también incluyó el acompañamiento de la evolución tecnológica del cultivo y la mejora de los parámetros de calidad de la fibra, siempre con la finalidad de sostener un proceso de actualización permanente.

Diego Vela, investigador del Laboratorio de Fibra del INTA Sáenz Peña, Chaco, se refirió a esa renovación tecnológica y la consideró indispensable para sostener el proceso de actualización. Indicó que hace muchos años se utilizaban otros equipos y que este es el tercer equipo que renuevan, porque la tecnología evoluciona y los instrumentos anteriores van quedando obsoletos. Sus palabras describen una necesidad técnica concreta: mantener actualizadas las capacidades de medición para acompañar los cambios en los sistemas de análisis. El H.V.I. es el sistema de referencia utilizado internacionalmente para clasificar y evaluar fibras de algodón.

Su incorporación permitirá realizar análisis rápidos sobre un gran número de muestras y generar información objetiva para la toma de decisiones técnicas. La disponibilidad de este tipo de datos resulta relevante para comparar materiales, seguir procesos de selección y sostener criterios homogéneos de evaluación, tanto en investigación como en los ámbitos productivos e industriales vinculados al cultivo. Montenegro señaló que contar con este instrumental posibilita analizar un gran volumen de muestras en menos tiempo y disponer de información precisa sobre las propiedades de la fibra.

Esa capacidad de procesamiento incrementa el alcance del laboratorio y mejora la calidad de los resultados. A partir de esta tecnología, el equipo podrá trabajar con mayor velocidad y exactitud en estudios que requieren mediciones confiables para la evaluación integral del algodón. La herramienta también tendrá un papel central en los programas de mejoramiento genético que desarrolla el organismo. Los datos generados permitirán seleccionar con mayor precisión materiales y líneas de trabajo orientadas a obtener nuevas variedades con atributos diferenciales.

En ese marco, el laboratorio contará con una base técnica más sólida para acompañar procesos de selección, evaluar resultados y aportar información relevante a los programas de investigación en curso. Vela detalló que se trata de un equipo que permite medir la calidad de la fibra, su longitud, uniformidad y resistencia. También indicó que lo utilizan para seleccionar las diferentes líneas y variedades con las que trabajan, así como para los materiales que están desarrollando hacia adelante.

Esa aplicación refuerza el vínculo entre las tareas de laboratorio y los objetivos de mejoramiento, con el fin de sostener una evaluación más precisa de los materiales algodoneros. Entre sus usos, el instrumental será aplicado en la evaluación de fibras extralargas y en el desarrollo de futuras variedades de algodón. Además, aportará información para estudiar cómo distintas condiciones influyen sobre la calidad final de la fibra. Montenegro agregó que también permitirá investigar el impacto de diferentes variables y generar información útil para los programas de investigación.

De ese modo, el equipo ampliará la capacidad del laboratorio para producir conocimiento orientado a necesidades concretas del sector. La incorporación del H.V.I. se enmarca en una estrategia destinada a fortalecer el Programa de Calidad del Algodón y a disponer de herramientas compatibles con los sistemas de clasificación utilizados por la industria textil a nivel internacional. El objetivo, según Montenegro, es incorporar tecnologías que acerquen estos avances a los sectores productivos y permitan disponer de herramientas cada vez más eficientes para la evaluación de la calidad de la fibra.

La nueva adquisición se integra así a una política de actualización técnica sostenida. Con esta incorporación, el Laboratorio de Fibra del INTA Sáenz Peña suma una tecnología que permitirá profundizar las investigaciones sobre calidad, optimizar los procesos de análisis y generar información estratégica para toda la cadena algodonera, desde la obtención de la materia prima hasta su utilización industrial. La financiación de Fundación ArgenINTA hizo posible esta compra y contribuye a fortalecer un espacio que cumple funciones de referencia en la evaluación de la fibra de algodón en el país.

Fuente: INTA