Poza y Romano, protagonistas del running
La Entrevista de Fondo reunió a Ignacio Poza, atleta de trail de Luján, y a Bernardo Romano, corredor ciego de ultradistancia, en un repaso por sus recorridos, objetivos y desafíos. Ambos hablaron de preparación, competencia y proyectos vinculados al running en Argentina y en el exterior.

Conducido por Mariana Antoñanzas y Rodrigo Ruíz, el espacio propone acercarse a las razones y motivaciones de quienes eligen el running como disciplina deportiva, ya sea en forma competitiva, recreativa o como estilo de vida. En ese marco, la Entrevista de Fondo dialogó con Ignacio Poza, atleta de elite de trail running oriundo de Luján, provincia de Buenos Aires, y con Bernardo Romano, corredor ciego de ultradistancia que busca llegar a la 44.ª edición del Spartathlon, prevista para el 26 y 27 de septiembre de 2026 en Grecia.
Poza, conocido como “La Cabra”, tiene 21 años y además cursa ingeniería civil. Integró la Selección Argentina de Trail en 2022/2023 y orienta su carrera hacia la ultradistancia, con la intención de convertirse en un referente de esa especialidad. Durante la charla, describió el momento deportivo que atraviesa y los compromisos que forman parte de su calendario inmediato, en una etapa de búsqueda y consolidación dentro del trail.
Entre sus desafíos más cercanos mencionó la participación en la Ibarra SkyRace, en el norte de los Andes del Ecuador, este domingo, y luego en Huaráz, en el corazón de la Cordillera Blanca, en la región de Áncash, Perú. Se trata, según explicó, de carreras con fuerte exigencia en pocos kilómetros y con mucho desnivel positivo, una característica que define el tipo de prueba a la que dedica su entrenamiento y en la que encuentra mayor motivación.
El atleta contó también que su familia acompaña la decisión que tomó de mudarse a la provincia de Mendoza para poder entrenar de acuerdo con los desafíos que se propone. Dijo que, cuando vivía en Luján, percibía un límite que se acercaba de a poco y que, como deportista de alto rendimiento, entendió que debía tomar decisiones para poder mejorar. En su caso, la mudanza resultó acertada y hoy afirma vivir feliz, contento y con ganas de seguir progresando. Poza repasó además las etapas del proceso de entrenamiento que encaró desde sus comienzos.
Señaló que primero trabajó la forma y la técnica; luego avanzó en la distancia y, más tarde, en la velocidad. Ese recorrido, según describió, fue parte de una iniciación ordenada y de una continuidad centrada en buscar mejoras y pulir detalles. La evolución técnica y física, sostuvo, se construye a partir de una secuencia que acompaña el desarrollo del corredor.
En otro tramo de la entrevista, expresó que su idea dentro del trail es ser conocido y aspirar a convertirse en un referente, aunque también remarcó que le importa la imagen personal por encima de la del deportista. Dijo que procura ayudar con pequeños gestos y que su objetivo como corredor es, antes que nada, ser buena persona. También subrayó que uno de sus principales objetivos es la ultradistancia y que trabaja la parte psicológica, a la que considera tan importante como las piernas.
Sobre ese aspecto, afirmó que la preparación mental es tan importante como la física, aunque esta última avanza más lentamente por su edad. Según explicó, piensa todo el día en la montaña y entiende que todos los detalles deben ser considerados. Para él, cada carrera exige saber cómo resolverlos, sobre todo cuando los ritmos son más altos y arriesgados. Esa atención permanente forma parte de su manera de entrenar y competir, con una mirada concentrada en la exigencia de las pruebas de montaña. Poza definió el correr como una pasión que vive todos los días.
Dijo que es su cable a tierra y su columna vertebral en todo lo que hace. Aseguró que duerme, vive y respira pensando en este deporte, y que a través de él aprendió a conocerse y a respetar sus tiempos y procesos. La práctica, expresó, lo acompañó en una construcción personal en la que el rendimiento y el autoconocimiento aparecen ligados de manera directa.
La segunda parte de la propuesta estuvo dedicada a Bernardo Romano, atleta no vidente que relató su historia en el running, su primer contacto con la disciplina y la manera en que practica con un guía, especialmente en ultradistancia. Contó que su primer entrenador fue su padre y que, desde chico, hizo muchos deportes, entre ellos fútbol. También recordó que hasta los 25 años tuvo problemas graves que marcaron el inicio de otra etapa en su relación con la actividad física y con la competencia.
Romano explicó que junto con Sandra Sánchez armó un equipo y fueron buscando la ultradistancia, con una meta compartida. Esa construcción, dijo, fue parte de un proyecto pensado en conjunto. En ese camino, visualizó como posible el Spartathlon y expresó su deseo de representar a la Argentina, objetivo que asume como un proyecto personal y deportivo. La carrera griega aparece para él como una aspiración concreta dentro de su desarrollo como corredor.
Al referirse a su vínculo con el deporte, sostuvo que siente un profundo amor por el running y se definió como un corredor innato. Dijo que le encanta correr y correr mucho, y que en la ultradistancia se pueden lograr grandes cosas. También remarcó que sueña con representar a la Argentina en el Spartathlon y que ni la discapacidad ni ninguna otra condición resultan limitantes. Según expresó, siempre hay que tratar de luchar contra eso y sostener la convicción de que los objetivos pueden alcanzarse con esfuerzo y perseverancia.
La entrevista reunió así dos recorridos distintos dentro del atletismo de montaña y de fondo: el de un joven corredor de elite que apunta a consolidarse en la ultradistancia y el de un deportista no vidente que persigue llegar a una de las pruebas más exigentes del calendario internacional. Ambos casos compartieron una misma idea de base: el running como práctica que exige preparación, disciplina, decisiones personales y una relación constante con el propio proceso deportivo.
