NacionalesSENASA5 ago 2026, 10:39 a. m.

Red de vigilancia apícola para PEC

La red de vigilancia apícola activa para el monitoreo del pequeño escarabajo de las colmenas (PEC) constituye un sistema de observación y alerta temprana orientado a la detección oportuna de este agente en las colmenas.

Red de vigilancia apícola para PEC
Imagen: SENASA.

En este marco, la red opera con criterios técnicos establecidos para la identificación de signos iniciales de infestación, procedimientos de muestreo estandarizados y canales de comunicación entre las unidades de vigilancia y los laboratorios de referencia, con la finalidad de garantizar una respuesta coordinada y eficiente ante cualquier detección. La presencia de PEC en otros países de la región, como Brasil, Bolivia y Paraguay, ha permitido la adopción de experiencias y protocolos que fortalecen la capacidad de monitoreo, diagnóstico y respuesta rápida, así como la articulación entre distintos actores involucrados en la cadena apícola.

La expansión de estas prácticas hacia Argentina podría implicar cambios significativos en la gestión sanitaria de las colmenas, en la vigilancia de rutas de movimiento de colmenas y en las medidas de control que deben implementarse para mitigar riesgos fitosanitarios y zoosanitarios. El objetivo de la red es evitar que la introducción del PEC afecte la productividad de las colmenas, así como el comercio de productos apícolas y la confianza de los mercados en la oferta nacional.

Esta iniciativa, por lo tanto, busca preservar la sanidad de las colmenas, salvaguardar el rendimiento productivo de la actividad y sostener la competitividad de la cadena apícola ante posibles contingencias sanitarias. El monitoreo sostenido aporta información clave sobre la incidencia del escarabajo, las condiciones ambientales que favorecen su proliferación y las prácticas apícolas que pueden reducir el riesgo de infestación, como medidas de manejo de colonias, higiene de las instalaciones y control de materiales de equipamiento.

La difusión de resultados de la vigilancia a los productores, técnicos y decisores institucionales facilita una respuesta coordinada y basada en evidencia, con miras a proteger tanto la salud de las colmenas como la viabilidad económica de la actividad. En este sentido, la red no solo funciona como mecanismo de detección, sino también como herramienta para orientar campañas de capacitación, actualización de protocolos y fortalecimiento de la gobernanza sanitaria apícola, asegurando que la información fluya de manera clara y verificable entre los distintos actores de la cadena productiva y las autoridades regulatorias.

La existencia de una red de vigilancia activa para el PEC garantiza que, en caso de que se presente una detección, se cuente con un marco operativo para la respuesta inmediata, que incluya la verificación de casos, la contención de focos y la implementación de medidas de manejo preventivas, en línea con las pautas técnicas vigentes y las buenas prácticas de la apicultura.

Este enfoque integral busca evitar impactos negativos en la productividad de las colmenas, reducir costos asociados a eventuales incidencias y mantener la confianza de los mercados internacionales en los productos apícolas nacionales, a la vez que protege la biodiversidad y la salud de los sistemas de polinización.

La coordinación entre autoridades sanitarias, instituciones de investigación y representantes del sector apícola resulta fundamental para garantizar la continuidad de la vigilancia, la actualización de procedimientos y la adecuación de las estrategias ante posibles cambios en la dinámica de distribución del PEC en la región, siempre dentro de un marco de transparencia y responsabilidad compartida.

Fuente: SENASA