Refuerzo de acciones para productores ovinos
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria refuerza las acciones que deben implementar los productores ovinos con el objetivo de evitar la dispersión de sus animales hacia provincias y departamentos libres, mediante medidas específicas, coordinadas y verificables, que optimicen la continuidad sanitaria y el trazado de movimientos.

Para evitar la dispersión hacia las provincias y departamentos que se encuentran libres, el SENASA refuerza las acciones que deben implementar los productores ovinos. En este marco, la autoridad sanitaria mantiene una estrategia orientada a la trazabilidad, la vigilancia y la aplicación de protocolos que aseguren el control de movimientos dentro del territorio nacional. Los actores involucrados deben cumplir con las normas vigentes y las instrucciones operativas solicitadas por las unidades regionales, con énfasis en la documentación de origen, el registro de lotes y la actualización de las libretas zoosanitarias.
Estas medidas están destinadas a consolidar la vigilancia epidemiológica, a minimizar riesgos y a garantizar que la producción ovina transcurra con altos estándares de bioseguridad, especialmente en las zonas de mayor densidad animal y en aquellas áreas previstas para la retención de movimientos. El reforzamiento de las acciones comprende la coordinación entre productores, acopiadores, transportistas y titulares de establecimientos ganaderos, a fin de optimizar la cadena de custodia de los ovinos y evitar errores en la identificación de animales.
En este sentido, se deben respetar los procedimientos de traslado, los requisitos de documentación y las fechas de verificación dispuestas por las autoridades sanitarias, con el objetivo de consolidar la trazabilidad desde el origen hasta el destino final de cada movimiento. El SENASA enfatiza la necesidad de mantener actualizadas las libretas y los registros de ingreso y egreso de animales, así como la correcta clasificación de los lotes según su estado sanitario y la conformidad con las prácticas de manejo recomendadas para la especie ovina.
Estas pautas se comunican a las cadenas de producción, a las asociaciones de productores y a los responsables de los establecimientos que intervienen en la cría, el engorde y la venta de ovinos, con la finalidad de evitar interrupciones en la circulación de animales y garantizar la continuidad de las operaciones productivas.
Adicionalmente, se promueve la implementación de controles internos a nivel de cada predio, con verificaciones periódicas que aseguren la consistencia de la información registrada, la coherencia entre los movimientos reportados y los destinos declarados, así como la correcta ejecución de las prácticas de bioseguridad. Los destinatarios de estas medidas son los productores ovinos, las empresas de transporte y logística, las entidades de certificación sanitaria, y las autoridades regionales responsables de vigilar el cumplimiento de las normativas, con especial atención a las zonas donde concurren restricciones de movimiento para animales.
La comunicación de las acciones se realiza mediante avisos oficiales, guías operativas y bases de datos institucionales, que permiten a los actores adherirse de forma clara y oportuna a los requerimientos sanitarios vigentes. En cuanto a los beneficios buscados, se puede señalar la reducción de incidentes de dispersión, la mejora en la trazabilidad de los elementos del ganado ovino y un incremento en la seguridad sanitaria de las áreas productivas, lo que facilita la planificación de campañas de control y la adecuada respuesta ante eventuales focos de enfermedad.
Por último, el SENASA continúa evaluando y ajustando las medidas en función de la evolución de las condiciones sanitarias y de la experiencia adquirida en la ejecución de las acciones, con la finalidad de sostener una gestión proactiva, basada en evidencia y orientada a la protección del ganado ovino y de los sistemas productivos.
