Tierra del Fuego asegura continuidad petrolera
La Provincia implementó un esquema de transición para mantener la producción en las áreas Angostura, Las Violetas y Río Cullen tras la finalización de la concesión de la UTE, preservando empleos, garantizando ingresos provinciales y avanzando hacia una nueva licitación para definir al próximo concesionario.

La finalización de la concesión que gestionaba la UTE integrada por Roch S.A., Secra, Crownpoint Energía S.A. y DPG motivó la puesta en marcha de un esquema de transición por parte del Gobierno de Tierra del Fuego AeIAS. El objetivo central de esta medida es evitar la interrupción de la explotación hidrocarburífera en las áreas Angostura, Las Violetas y Río Cullen, asegurar la continuidad operativa de las instalaciones y proteger las fuentes de ingreso vinculadas a la actividad petrolera en la provincia.
Se trata del primer cierre de concesión que se transita sin una nueva prórroga y con un proceso licitatorio en curso para definir al nuevo concesionario y operador de las áreas. Según el mecanismo dispuesto, Roch continuará operando por cuenta y orden de la Provincia durante el período de transición hasta la adjudicación del nuevo concesionario. Esta modalidad permite mantener el funcionamiento de las instalaciones y los trabajos necesarios para sostener la producción mientras se desarrolla la licitación.

La decisión busca responder tanto a exigencias técnicas como a necesidades económicas y sociales, dada la dependencia de la actividad por parte de las familias vinculadas al yacimiento y de los ingresos que genera para las arcas provinciales. El esquema de transición incorpora medidas específicas respecto del personal que actualmente presta tareas en la explotación. La UTE asumirá las indemnizaciones correspondientes por la finalización de la concesión, y simultáneamente se convocará a los trabajadores para que continúen desempeñándose bajo la operativa de Roch durante este período.
Esta disposición permite preservar el conocimiento y la experiencia del personal, asegurando la continuidad de las labores en el campo y reduciendo el riesgo de desabastecimiento de mano de obra calificada que pudiera afectar la producción. Como parte del cierre de la concesión, la Provincia recibirá las instalaciones fijas incorporadas durante los años de explotación, incluyendo infraestructura, baterías, plantas de procesamiento y otros activos vinculados a la operación. Además, la entrega contempla la incorporación de la flota vehicular utilizada en la actividad y de los bienes y materiales existentes en los almacenes.
El conjunto de estos activos constituye un aporte relevante para sostener la operatividad durante la transición, al disponer de vehículos, repuestos y materiales necesarios para el mantenimiento y las tareas diarias en el yacimiento. El valor conjunto de los activos entregados supera lo informado en la documentación de cierre y representa un aporte que contribuye a la continuidad operativa y a la administración de los recursos que recibe la Provincia con la finalización de la concesión.
La recepción de estos bienes permite que el Estado provincial asuma un rol activo en la gestión de los recursos hidrocarburíferos, garantizando que la explotación continúe sin quiebre y que los bienes que pasan a formar parte del patrimonio provincial sean administrados conforme a las necesidades operativas y legales vigentes. Paralelamente, la UTE mantendrá existencia jurídica fuera del ámbito de la concesión y deberá cumplir con las obligaciones que impone la normativa aplicable, entre ellas el saneamiento de pasivos ambientales, el abandono de pozos y otras responsabilidades vinculadas al cierre definitivo de la explotación.
El proceso de transición funciona así como un mecanismo para ordenar el cierre de la concesión sin detener la producción, resguardar a los trabajadores y preparar las condiciones necesarias para la nueva etapa que se abrirá con la adjudicación del próximo concesionario mediante el proceso licitatorio en marcha.
