Detección de picudo rojo en Entre Ríos
Se confirmó la presencia del picudo rojo en una estancia a 7 km de Colonia Elía, Entre Ríos; la palmera afectada fue erradicada y se activó el plan de contingencia del SENASA para delimitar el foco, evitar la dispersión y coordinar medidas de monitoreo y comunicación.

En una estancia ubicada a 7 kilómetros de Colonia Elía, provincia de Entre Ríos, se detectó la presencia del picudo rojo de las palmeras. El hallazgo, ocurrido en una zona ribereña próxima a la República Oriental del Uruguay, fue confirmado por el laboratorio Chajarí del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA). Ante la constatación de la plaga, se procedió a la inmediata erradicación de la palmera afectada como primera medida fitosanitaria destinada a impedir la reproducción y el avance del insecto en el área circundante.
Paralelamente a la eliminación del ejemplar comprometido, se activó el plan de contingencia previsto por las autoridades sanitarias. Dicho plan incluye la delimitación del foco mediante inspecciones detalladas en la estancia afectada y en predios aledaños, el registro y evaluación de las condiciones ambientales y la coordinación de acciones entre equipos técnicos del SENASA y actores locales. El objetivo explícito de estas medidas es contener el foco inicial, reducir la probabilidad de dispersión y establecer un perímetro de vigilancia que permita detectar eventuales nuevas infestaciones en tiempo oportuno.
Las labores que integran el plan de contingencia comprenden la movilización de equipos especializados para muestreo, identificación y seguimiento del picudo rojo, así como la implementación de bioseguridad en el lugar intervenido. Se instruyó además la no movilización de material vegetal —incluyendo palmeras, restos de poda o residuos orgánicos— proveniente de la estancia afectada, con el propósito de evitar el transporte accidental del insecto a otras zonas. Estas acciones buscan contener la amenaza fitosanitaria en el ámbito provincial y minimizar el riesgo de establecimiento en nuevas áreas.
Como parte de la respuesta institucional, se solicita a la comunidad que ante cualquier sospecha comunique la posible presencia del picudo rojo al Sistema Nacional Argentino de Vigilancia y Monitoreo de Plagas (Sinavimo) del SENASA. La señalización de contactos y canales oficiales de reporte permite centralizar la información, agilizar las inspecciones técnicas y articular las medidas de erradicación o seguimiento necesarias. Este canal constituye la vía formal para recibir denuncias, coordinar visitas de verificación y proporcionar orientación técnica a propietarios y responsables de espacios verdes.
Las acciones de seguimiento y comunicación también incluyen la difusión de información técnica sobre la biología de la plaga, los daños que ocasiona a las palmeras y las prácticas de prevención recomendadas. El material informativo está disponible en la web institucional y en el Geoportal del SENASA, plataformas institucionales que facilitan el acceso a protocolos de manejo, mapas de riesgo y procedimientos de notificación. Estos recursos están dirigidos a productores, administradores de espacios públicos, viveristas y público en general, con el fin de ampliar la detección temprana y promover medidas de contención comunitaria.
En consonancia con los objetivos de control y prevención, las autoridades enfatizan la importancia de no movilizar insectos ni materiales vegetales desde la zona afectada y de seguir las instrucciones emitidas por el SENASA. Las medidas implementadas apuntan a preservar la sanidad vegetal regional, evitar la expansión de la plaga hacia otros distritos y coordinar respuestas transfronterizas cuando corresponda, dado el contexto geográfico cercano a la República Oriental del Uruguay, donde la plaga ya se encuentra presente.
La coordinación institucional y la participación ciudadana son elementos centrales para el éxito de las acciones de erradicación y monitoreo.
