Notificación temprana de influenza aviar
La presente comunicación se dirige a criadores de aves de traspatio y su objetivo es reforzar la importancia de la notificación temprana ante señales de influenza aviar, con el fin de que SENASA pueda actuar de forma expedita y salvaguardar la salud de los predios colindantes.

En este marco, se especifican responsabilidades y procedimientos que deben ejecutarse de manera diligente por parte de los titulares de las aves, con especial énfasis en la vigilancia diaria, el registro de movimientos y la observación de cambios inusuales en el comportamiento de las aves criadas en traspatio. La finalidad es asegurar una comunicación clara entre los criadores y las oficinas del SENASA, facilitando la transmisión de información relevante que permita evaluar riesgos sanitarios y activar protocolos de actuación de forma coordinada con las autoridades competentes.
Se detallan los contenidos mínimos que debe contener la notificación para acelerar el proceso de verificación, entre los que se incluyen datos de contacto, ubicación precisa del predio, especie y población avícola, fechas relevantes y cualquier síntoma observado que pueda interpretarse como indicio de influenza aviar. Asimismo, se describen los canales oficiales dispuestos para la notificación, con instrucciones sobre el uso correcto de cada uno para garantizar una respuesta rápida y trazable, sin generar confusiones ni demoras innecesarias.
En relación con las recomendaciones operativas, se subraya la prioridad de evitar el contacto entre aves de traspatio y aves silvestres, reduciendo rutas de transmisión potencial y minimizando el intercambio de patógenos entre poblaciones distintas. Se recomienda proteger de forma continua el alimento y el agua utilizado por las aves, implementando medidas de almacenamiento seguro y supervisión de la cadena de suministro que eviten contaminaciones cruzadas.
La higiene en instalaciones debe ser rigurosa, abarcando prácticas de limpieza y desinfección de entorno, materiales y herramientas, así como la gestión adecuada de residuos, para disminuir la carga de patógenos y reforzar la bioseguridad en cada predio. Asimismo, se enfatiza la necesidad de establecer ropa y calzado exclusivos para las actividades avícolas, evitando la transferencia de posibles agentes patógenos entre diferentes áreas o lugares de cría, y se destacan las buenas prácticas de control de acceso a las instalaciones para evitar reuniones o contactos no autorizados que puedan comprometer la bioseguridad.
En cuanto a la detección de casos sospechosos, se indica que, ante cualquier indicio de enfermedad, debe notificarse de inmediato a las oficinas del SENASA, utilizando los canales oficiales para garantizar una respuesta uniforme y documentada. Se detallan las vías de comunicación disponibles, incluyendo las oficinas del SENASA para la atención presencial, así como los medios de contacto digitales y telefónicos para facilitar la interposición de alertas por parte de criadores, técnicos y responsables de predios.
En particular, se ofrece la vía de WhatsApp institucional como soporte de primer nivel para la notificación, con un número específico que facilita la transmisión de información esencial de forma rápida y fiable, complementando otros canales tradicionales de contacto institucional. Del mismo modo, se especifican direcciones de correo electrónico y demás recursos de información institucional para apoyar la recopilación de datos, verificación de hechos y asesoramiento técnico correspondiente, asegurando que las personas afectadas reciban orientación precisa sobre los pasos a seguir.
Por último, se invita a consultar información adicional disponible a través de las plataformas oficiales de SENASA, donde se actualizan pautas, requisitos y recomendaciones técnicas vinculadas a la vigilancia, la contención y la gestión de influenza aviar en el ámbito de la avicultura de traspatio, con el objetivo de promover una cultura de prevención y respuesta rápida ante posibles eventos.
